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miércoles, julio 20, 2011

Mes del cerebro


Otra coincidencia…este mes las tres revistas abordan el tema del cerebro desde diferentes ángulos, y según esto 2011 es también el año del órgano en cuestión...

lunes, agosto 23, 2010

Revistas al fin…

Estas son las portadas del número de septiembre de Scientific American y Wired. Una frase contundente sobre fondo apastelado, imagino el dinero que se ahorraron en el diseño. ¿Hubo alguna directriz editorial o fue coincidencia? Pertenecen a empresas distintas (Nature y Condé Nast) así que la primera está descartada. Lo que me llama la atención es que ambas representan en cierto grado las partes complementarias e impulsoras de la modernidad –ciencia y tecnología–. Si querían atraer lectores seguro lo conseguirán, aunque quisiera saber si se trata de la tendencia de la temporada. La primera revista analiza las diferentes perspectivas sobre el fin de la civilización –cultura, recursos, historia, física– y la segunda vuelve a anunciar el fin de la red a manos de las aplicaciones para aparatos móviles. No es un recurso nuevo, pero espero que tampoco se trate del 'fin de las ideas' para portadas –como la Rolling Stone México en enero de este año.
G.S.

viernes, enero 23, 2009

Facto! 2009: Por el carril de alta

La autopista al futuro está llena de buenas intenciones. Vía Neatorama

Me encanta leer reportes 'especializados', escritos por empresas multinacionales de consultoría, que pretenden analizar y predecir las tendencias respecto a la industria editorial ante el embate de internet. El ejemplo clásico The medium is the message: Outlook for magazine publishing in the digital age, de PriceWaterHouseCooper, dice básicamente lo que todos ya sabemos: las revistas y periódicos deben llevar a cabo una migración gradual al formato digital. Esta idea la resume bastante bien Clay Shirky –etiquetado como un gurú de la era digital–, entrevistado por el periodista inglés Tom Teodorczuk. En sus predicciones para el medio en el artículo The shape of things to come, publicado en The Guardian, hace hincapié en la necesidad de encontrar un término medio entre los títulos establecidos, cuya reputación y credibilidad debería ser intachable, y los llamados 'reporteros ciudadanos', que muchas veces cuentan con más entusiasmo que nociones de redacción o lineamientos éticos, pero que en ciertos casos tienen más visitas registradas en sus contadores. En mi opinión, la fidelidad de los lectores hacia una fuente dependerá de una inteligente deconstrucción de su marca. Shirky cree que las generaciones que han crecido con medios impresos son ahora como los ciudadanos soviéticos después de la caída del régimen comunista (por cierto, amo la arquitectura funcional y el diseño gráfico de esa época). 

El optimismo estadounidense de la posguerra, tan guay (Vía Today's Inspiration)

En España, el periódico El País sufre transformaciones, como bien recopila José Pardina en The New Blog Times. En Estados Unidos se dejó de publicar en papel la famosa PC Magazine; la edición local tuvo cambios, y por el momento su editora entregó la plaza. El clima de incertidumbre es una piedra en el zapato. Me he preguntado muchas veces qué haría en caso de perder el empleo, y mis alternativas afortunadamente no lucen tan mal (pero no pensaré más en eso, gulp). 

Los carruajes sólo se ven en algunas bodas y ciudades 'coloniales'. Internet mató a la estrella de TV

Otro asunto es la publicidad. El gran paradigma: en internet casi todo es gratis, pero quien genera contenido debe comer también. El 'modelo de negocio' se transforma, pero todavía no es comprendido por las empresas locales. Shirky predice que las bajas ventas de publicidad en los periódicos europeos y estadounidenses, ocasionadas sobre todo por la mentada 'recesión económica', hará que la migración electrónica sea vista como algo normal. Me parece, y espero equivocarme, que en el tercer mundo la cosa es más complicada.

¿Por qué no conozco gente que beba Pepsi?

Ahora la sección de economía es la nueva nota roja. Sin embargo creo que es la época en que debemos consumir sin restricciones, sacar el dinero de la cartera (si aun tienes trabajo) y ponerlo a circular, para hacer que otros se integren a esa vapuleada cadena en la que para bien o para mal estamos inmersos. Hay otras opciones por supuesto, pero ninguna tan inmediata. O qué, ¿el trueque te hará más feliz?


Aunque el tono del primer post del 2009 es un tanto sombrío, en realidad estos días de enero han sido muy especiales y cargados de optimismo. La mirada inocente de Diego con su cabeza despeinada al darme los buenos días siempre es buen signo, y me alecciono diariamente para mejorar mi humor. Tania y yo hacemos un buen equipo, y aunque no se ría de mi humor tipo australiano, me siento afortunado de tenerla de compañera de viaje; la amo, sigo aprendiendo de ella. En la chamba, ciertos datos y noticias que he encontrado siguen despertando mi fascinación por el mundo y hacen que me alegre estar en él. Es hora de cambiar de carril y acelerar. 

miércoles, noviembre 07, 2007

Revistas: El Fact Sheet Five


Hace años, antes que surgiera Internet o los blogs, los fanzines eran la norma para accesar a cierto tipo de información especializada. Recuerdo muy bien a Canica de Barro, de Guadalajara, que reseñaba otros fanzines, y en Tijuana a Velocet, que tenía una línea editorial distinta a todo lo que se hacía entonces. Con el tiempo mi colección de zines creció, e incluso anduve con una chica que tenía cientos de ellos. Tampoco pude resistir la tentación de editar uno. Fue entonces que llegó a mis manos el ejemplar de Fact Sheet Five que muestro en este post. Un directorio de revistas underground de los Estados Unidos, gracias a un gringo llamado Erik Farseth que se había dado una vuelta por el país y me contactó para intercambiar zines -como era la norma-. Cientos de publicaciones, muchas fotocopiadas, otras con un poco de producción y recursos, fueron reseñadas en esas páginas. Esta revista es un síntoma de finales de la década de 1980 y comienzo de los 1990. Los zinesters llegaron a formar una extraña comunidad donde se privilegiaba la información y su intercambio.
Esta nota, no excenta de nostalgia por el papel fotocopiado, me ha hecho cambiar de perspectiva respecto al oficio que he elegido.