viernes, febrero 20, 2009

Más ideas por favor

Ahora resulta que los Pet Shop Boys trabajan en la música para un ballet, que sonará a Tchaikovski y cuya historia se basará en un cuento de Hans Christian Andersen (Vía BBC). Les deseo buena suerte, cada quién sus vidas. Desde que escuché sobre el musical del Hombre Araña, que será la producción de Broadway más cara de la historia, pretendo no sorprenderme con noticias del mismo calibre. 
¿Acaso soy el único que piensa que se acabaron las ideas originales? Puede que sea por amargado, o que después de tantos remakes y reboots el panorama luzca desolador. Ahí quedaron los nuevos Viernes 13, Masacre en Texas y Halloween –esta última de la sobrevaluada y complaciente carrera cinematográfica de Rob Zombie–, todos a la sombra del cine de terror japonés cuya novedad se apaga poco a poco con los cientos de imitaciones o el también sobrevaluado y tramposo cine de terror francés. Esperemos que el hype alrededor de la película de Watchmen se justifique.
El cine de acción en México es una causa perdida. Lástima, porque existen elementos suficientes en el contexto nacional como para armar una gran cinta al estilo John Woo. Desafortunadamente en este país los cineastas creen que Woo es un personaje creado por Tarantino. Pienso en el ejemplo más sencillo de cine de acción de Hong Kong por el existoso remake gringo de Infernal Affairs; un tipo que trabaja para el gobierno infiltrado en el narco, mientras su mejor amigo es un narco metido en las filas de la policía federal. Seguro que ya está hecho, deben existir como una docena de producciones en videohome, y con eso se dan por complacidos los aficionados al trash-mex (estudiantes de cine que aún pueden ver una película del Santo completa sin aburrirse). Por supuesto que Mario Almada tendría un cameo a manera de homenaje, pero el punto es precisamente despegarse de su patético legado. Deberían aprovechar el asunto de la 'guerra contra el narcotráfico' ahora que ocupa los titulares. ¿Y qué tal una Tropa de Élite pero planteado en el país? Creo que estoy pidiendo mucho.
 

jueves, febrero 19, 2009

Tan extraño como Dick

Alguna vez escribí que a Philip K. Dick le hubiera encantado vivir en esta época. Imágenes trucadas en Photoshop distribuidas por el servicio de información iraní, el síndrome de Salinger, acosadores sexuales en MySpace que se hacen pasar por adolescentes, enciclopedias cuyo contenido algunas veces no lo dicta lo correcto sino lo más popular; sus peores pesadillas se confirmaron y hubiera gritado a todo pulmón un "¡se los dije, pendejos!". Tal como escribiera en su famoso ensayo, la realidad es todo aquello que no desaparece cuando dejas de creerlo. Dick se hubiera convertido en un adicto a la internet.
El año pasado se cumplieron 80 años de su nacimiento. Convertido en un icono de la literatura universal y referente obligado para la cultura popular estadounidense, creo que aun no se le ha rendido un tributo digno de su influencia. Salvo BladeRunner, no creo que existan otras películas que retraten el sentido de su obra original, con excepción de ciertos filmes cuyas características e influencia podrían calificarse de dickianas. Esto lo menciono porque su quinta esposa, Tessa Dick, anunció el pasado lunes que reescribió la novela que su difunto marido dejó inconclusa antes de morir en 1982, The Owl in Daylight, algo así como El búho a la luz del día. (Vía io9, NYT, Guardian). La premisa original involucra una inteligencia artificial que se ve atrapada en su propia realidad virtual y se rebela contra la administración de un parque temático. No imagino cómo pueda estar, aunque el rechazo de todas las editoriales que Tessa consultó me da una leve idea. Fue por eso que ella decidió autopublicársela. Un poco triste el asunto, luce como un intento de sacarle más rebanadas al pastel económico del legado PKD.
El año pasado se estrenó la película biográfica Your Name Here, estelarizada por Bill Pullman, cinta que al parecer se irá directo al DVD y pasará sin pena ni gloria. También desde hace tres o cuatro años se trabaja en el guión de otra cinta The Owl in Daylight, con el actor Paul Giamatti en el papel de Dick, misma que de acuerdo a los involucrados no tendrá que ver con la novela escrita por Tessa, pero que al igual que la anterior veremos episodios de la vida de PKD intercalados con pasajes de 'otras realidades'. Habrá que verlas.
Mi aportación a la mitología dickiana consistió en un cuento para la antología El hombre en las dos puertas editada expresamente para celebrar al autor y su influencia. Casualmente fue el último o penúltimo cuento que publiqué en un libro, de eso ya siete años. Ayer por la noche leía el cuento Un regalo para Pat, en el que un sujeto trae de regreso a la Tierra un 'dios' de otro planeta. Pensé en la sencillez y poder contenidos en ese texto, escrito seguramente para una edición pulp. Recordé la capacidad de fascinación que provoca Dick con tan pocas palabras, tocó una fibra muy sensible en mi persona, e hizo que recuperara la idea de volver a escribir ficción.
Aquí la liga del artículo sobre PKD en la Rolling Stone (1975), que fue el detonante de este post.

miércoles, febrero 11, 2009

Malviaje

Bailando con las estrellas, literal (io9)
El día de ayer estuve en el museo de historia natural. Estaba citado para grabar en una mesa redonda sobre literatura de ciencia ficción, pero en realidad el tema fue la 'historia de la ciencia ficción mexicana'. Eso me pasa por no preguntar antes. No tenía mucho que decir sobre el tema –ni me interesaba–, ya que en realidad me había preparado para hablar de otros asuntos: la línea editorial de ciertas páginas de internet como io9, tor.com y autores estadounidenses modernos. Pensaba mencionar Sci-Fi-O-Rama, y cómo era que las portadas del ilustrador español Horacio Salinas Blanch son consideradas de culto (imagen abajo), también de cómo Bruce Sterling es 'visionario residente' en una clase de diseño industrial a nivel universitario y su columna en la revista Wired y la nueva novela de William Gibson (voy a la mitad). La situación fue como estar en un documental forzado, una especie de mal sueño (sin llegar a ser propiamente una pesadilla), con una persona cuya actitud acosadora me incomodó bastante. La conductora brillante. Con la guardia baja, no tuve más remedio que asentir a todo lo que se decía. Al terminar, un miembro del staff mencionó que no había hablado lo suficiente, así que tuve que contestar un par de preguntas más. No vuelvo a hacerlo, al menos no sin preguntar antes.
Sin embargo este episodio me ha convencido de seguir trabajando en lo que más me gusta, y dejar de lado algunos complejos. El 2009 luce muy extraño.