viernes, abril 27, 2007

Guinea Pig Zero

El nombre de este post se refiere al título de un fanzine único, digno de cualquier ficción cyberpunk. Es acerca de las personas (en Estados Unidos al menos) que han hecho de la experimentación con medicamentos su forma de vida; hay maneras más arriesgadas de rentar tu cuerpo. Los laboratorios y el efecto Frankestein. El artículo donde me enteré está en la Wired.
En otra nota, esta vez de la BBC, una mujer nigeriana es buscada por las autoridades debido a que se casó con cuatro mujeres; la poligamia está prevista en el Islam, pero no el lesbianismo. Lo radical es que la mujer perseguida y sus esposas son actrices de la industrial local de video home. ¿De qué tratarán sus películas? Muero por verlas. La imagen anexa es un recuerdo de la boda.

miércoles, abril 25, 2007

Random Acts of Senseless Violence (en la Roma)



El mundo parece obedecer las reglas de la novela Ambient de Jack Womack; anarquía generalizada como parte de la dieta diaria, aunque podamos dar la vuelta por el parque con toda tranquilidad mientras esquivamos las balas y pasemos por encima de los muertos sin preocuparnos. Me encontré estos dos excelentes links, cortesía de Boing Boing. Sobre el primero, sería mi idea de un museo de artefactos del siglo XX, una joya. El segundo, nada menos que ¡un e-zine de Rudy Rucker! Y con textos de Paul Di Filippo y John Shirley además. Tipos duros y elegantes, cyberpunk revisited.

Ayer tuvimos un ejercicio en el que debíamos describir con el menor número de palabras el concepto del ‘estornudo’. Estas son las que más me gustaron:

Cosquillas incómodas que después se convierten en placenteras cuando salen por la boca (Montserrat Bustos C.)

La acción involuntaria a un deseo inconsciente que expresamos a través del escándalo (Gabriel Gutiérrez R.)

La forma de deshacerte de los gérmenes que respiras, pero no los puedes ver (cuando salen) porque tienes los ojos cerrados (Verónica Hernández C.)

Al respecto, me parece que nadie puede estornudar con los ojos abiertos.

Yo sólo pude pensar en el picor que antecede al acto de expulsar la presión por la nariz y en la imagen de un géiser.

jueves, abril 12, 2007

God Bless You, Mr. Rosewater

Esta mañana me recibió la noticia del deceso de Kurt Vonnegut Jr. uno de los escritores cuya obra cambió mi perspectiva sobre la creación literaria, y en cierto punto sobre la vida misma. La última vez que lo recordé de manera indirecta fue al escribir una nota acerca de su hermano, Bernard Vonnegut, pionero del sembrado de nubes para producir lluvia o nieve. La novela que me viene a la mente es Breakfast of Champions, la primera que compré de este autor, donde aparece como protagonista Kilgore Trout, el escritor de ciencia ficción más famoso de Midland City.
Creo que a pesar de todo, lejos de sentirme melancólico, su fallecimiento me recuerda la luz que sus escritos trajeron a mi existencia en momentos realmente difíciles, y es un buen pretexto para volver a leerlos. Que nadie espere llevar una vida complaciente, sin embargo, al final habrá quien pueda escribir en su epitafio las palabras que Vonnegut plasmó en la ilustración de una tumba en su novela Slaughterhouse 5: Everything was beautiful, and nothing hurt.