jueves, noviembre 30, 2006

Little Robots


Me he topado con tanta imaginería nanorobótica en internet que pensé en el virus mutante de la gripa que anida en mi organismo en estos días: quizá forme parte de la última generación de experimentos surgidos de los Laboratorios Sandia en EU o de algún complejo industrial farmacéutico perdido en la selva negra alemana.

Hablando de nanotecnología, no pude terminar de leer la versión electrónica de 'Música en la sangre' de Greg Bear. A la fecha he leído muy pocos libros en este formato, ni hablar, soy de la vieja escuela, me eduqué en el papel. En The Diamond Age, de Neal Stephenson hay descripciones detalladas de los posibles usos de la nanorobótica, quizá de las más complejas e interesantes posibilidades que he encontrado.
En la vida real hay inquietud por los productos que emplean nanopartículas y sus efectos en el ser humano. No son pequeños monstruos del doctor Frankestein, sin embargo, al recordar series de TV como la inglesa 'Sobrevivientes' y compararla con el extraño caso del espía ruso envenenado con Polonio –un elemento radiactivo–, se que las posibilidades de la ciencia en manos equivocadas pueden tener serias consecuencias. Pero no hay que hacerle juego a la paranoia, después de todo el acceso a ese tipo de tecnología es bastante limitado, y la ficción, a pesar de excepciones que confirman la regla como los atentados del 11-S, jamás alcanzará a la realidad. Espero.
Lo que no explico es por qué hay tanto entusiasmo por los nanos que limpien el colesterol de las venas, proyecto al que le están invirtiendo carretadas de dinero. Tan sencillo como llevar una dieta balanceada y libre de grasas, ¿no es mejor promover la salud? Recuerdo que la novia de un amigo se burlaba de todos aquellos que hacían ejercicio –por vanidad–. Yo alegaba que, a pesar de todo, la única ventaja era que aquellas personas no tendrían problemas de salud al llegar a cierta edad. Ella se rió ante esa posibilidad. A los dos meses mi amigo estuvo a punto de tener un paro cardiaco. Nuestra carne, nuestra 'nueva carne' a la cronenberg, wetware, interfase con la realidad, también necesita mantenimiento constante. Hay quien dice que la gripe te ayuda a expulsar todos los contaminantes del cuerpo. Espero que así sea.

PD
No estoy de acuerdo con las medidas que muchos políticos y militantes han tomado a nombre de la izquierda. Sin embargo, la 'mayoría silenciosa' de la que habla Fox, aquellos que no se quejan, es la gente mediocre que apoyó sin condiciones su gobierno mediocre: país mediocre. Adiós y no vuelvas Fucks. Qué personaje tan patético, hasta el último día dice tonterías. Los que alegan la 'estabilidad' económica deben tener en cuenta que 'estabilidad' es eso, sin cambio, ni atrás ni adelante. Habrá que darle el beneficio de la duda al nuevo gabinete, zedillistas, salinistas con oficio y un puñado de panistas sin experiencia. Buena suerte, la necesitarán.

lunes, noviembre 27, 2006

Complacencias


1. ¡Y no vuelvan!
Justo después de postear algo sobre un par de comediantes patéticos escuché que el próximo año se cancelará el programa 'Otro Rollo'. Si le sumamos que ayer murió el rey de las complacencias, Raúl Velasco, entonces creo que a pesar de que los medios locales seguirán en su empeño de tratar a la gente (que no tiene cable) como niños idiotas, da gusto saber que ciertos símbolos específicos se desvanecen. Ni hablar, el tiempo y los formatos les ganaron y eso lo festejo.
Existe mucha gente que no solo se enorgullece de haber sido (o es) fan de Timbiriche, sino también creen que todos aquellos que nunca les profesamos pleitesía 'estamos mal'.
Lo que me da gracia es ver que todas las estrellas que alguna vez aparecieron en Siempre en Domingo, con notables excepciones, hoy sólo les queda eso, un dejo de fama retro. Lorenzo Antonio, Locomía, Yoshio, Napoleón y Fresas con Crema, entre otros, son ahora un episodio bizarro en la historia del país, cuyas canciones de repente se esuchan en algunas fiestas como una broma incidental kitsch. Hubo un tiempo en el que contestaba el teléfono con la frase '¿Por quién vota?'; México es el país de la complacencia perpetua.
Actualmente poco podemos hablar de la gente o grupos 'que se venden'; estamos en el siglo XXI y este concepto, gracias a internet y otros medios alternos, resulta ser más bien ambiguo, por no llamarlo anacrónico. En los años ochenta 'venderse' implicaba algo más que prestar tu persona e intelecto a una maquinaria que sólo hacía rico al dueño de la pista de baile. Pero ahora hay quienes bailamos más rápido.

2. Headrooms
Salir en la TV debe ser algo realmente extraño. Conozco a dos personas, Jorge Pedro y Sonia, que aparecieron en 'El rival más débil', con la conductora dominatrix más picuda de la pantalla chica. Yo con gusto le hubiera entrado, de no haber sido porque me equivoqué de oficinas donde me tenía que registrar. Ninguno de los dos llegó a las finales, pero su experiencia fue, en sus palabras, alucinante.

3. TV Guide
Mi programa favorito, al momento, es So NoTorius (VH1). La caricatura de opción sigue siendo Dave el bárbaro (Jetix), una pieza super pacheca y simplona que satiriza de lo lindo la fantasía épica. Gracias a los dioses del cable a veces hay buenos programas.

Escucho (apropiadamente):

jueves, noviembre 23, 2006

Be Thankful for What You've Got


1
Islas en la red
Siempre hay buenas noticias; hoy el clima parece haber mejorado, el cielo está limpio y el sol intenta calentar la ciudad. Tienes buena estrella Diego, sin duda todo esto es obra tuya y te lo agradecemos. Feliz cumpleaños, estos son los mejores tiempos.

2
En contraste: No logo
Ahora más que nunca habrá que tener cuidado con lo que nos ofrecen, ya que casi cualquier cosa es considerada como lo máximo. En esta época, con tanta gente que se dice experta en tendencias, en el que lo NANO es el nuevo TURBO, el HYPE sustituyó emocionalmente a lo COOL, y el INDIE es el nuevo ALTERNATIVO o UNDERGROUND, quedan pocos bastiones, como siempre, para la creación original y la reflexión. Todo cambia para seguir siendo lo mismo, así que mientras la complacencia, la pose y la hipocresía se erigen como los grandes vencedores del momento, sé que existe gente que aun conserva su propia identidad; la gente que se considera así misma un ‘trend hunter’ (o peor aún, que sigue lo que dicen los trend hunters) no está a la vanguardia ni mucho menos, sólo hace más evidente y extensiva su falta de criterio y espontaneidad. ¡Qué fácil resulta hoy en día manipular a la gente!

3
El árbol de saliva
Brian W. Aldiss publicó este cuento en 1965. Compré la versión en español contenida en una antología del mismo título (Editorial Sudamericana) en 1996. La historia es acerca de un joven soñador del siglo XIX, amigo de HG Wells por cierto, quien es testigo de un fenómeno estelar. Hay un pasaje que me llama la atención: al día siguiente de la caída del meteoro, entidad misteriosa sumergida en el estanque de la comunidad, una chica se muestra preocupada por la salud física y mental de su padre (dedicado de lleno al trabajo y sus lecturas sobre el naciente ‘fenómeno’ de la electricidad), mientras que el protagonista, encerrado en su propio mundo, insiste en la necesidad de investigar, ignorando olímpicamente las palabras, quizá más sensatas y reales, de ella. En la re-lectura pensé de inmediato en cómo es que las mujeres encuentran tan aburridas las conversaciones nerdas sobre ciencia ficción y otros temas similares (con notables excepciones que confirman la regla por supuesto). Otro análisis inmediato sobre la novela corta de Aldiss, aplicado a este siglo XXI: ten cuidado con lo que cae (o pretende venir) del cielo (modas, música y lecturas ligeras); detrás de ellas se esconden propósitos oscuros.

4
Freeze!
Sigo buscando la palabra para definir el fenómeno, se acepta ayuda: ayer Montserrat mencionaba que escuchó eso de ‘el frío es mental’. También lo mencionó sujeto en los pasillos de la oficina. Aira escribió algo al respecto y coincido con ella en que esa idea es una vil mamada; ¿por qué la gente se empeña en evadir la realidad inmediata? Hasta ayer hacía un frío de la puta madre y se SENTÍA. Estoy casi seguro que ese concepto fue planteado por algún conductor de televisión tipo Adal Ramones (el rey de los pendejos), Omar Chaparro (el príncipe de los pendejos), o alguno de sus patéticos patiños y lo convirtieron en moda; ¿Cómo puedes convencer a la gente de semejante idea absurda? ¿Acaso será un fenómeno exclusivamente mexicano? (No me extrañaría) ¡Sientan (escuchen) su carne! ¡Ella cuenta y mucho!